Dermatitis seborreica

Dermatitis seborreica: un trastorno cutáneo que tiene tratamiento

La dermatitis seborreica es una afección cutánea que afecta fundamentalmente al cuero cabelludo, aunque también puede aparecer en otras zonas grasas de nuestra piel. Es uno de los trastornos de la piel que no tiene un origen muy claro, pero sí existen algunos tratamientos que podemos utilizar una vez que la afección se presenta o bien para prevenir una nueva aparición.

Cómo tratar la dermatitis seborreica

Como decíamos antes, esta dermatitis es uno de los trastornos cutáneos que afecta a zonas oleosas, como el cuero cabelludo, el pecho, los lados de la nariz, las cejas o los párpados. Se caracteriza por la aparición de escamas de piel, enrojecimiento o manchas escamosas en la zona. Por tanto, el tratamiento va dirigido a la reducción del exceso de grasa cutánea y a la eliminación de las escamas y rojeces en caso de que hayan hecho aparición.

Lo más habitual en el caso del cuero cabelludo, es utilizar un champú especial para cabellos con caspa. Algunos de los principios activos de los champús utilizados con este fin son el climbazol o la piroctona olamina. También resulta efectivo que la fórmula del champú contenga agentes que reduzcan la inflamación como el ácido salicílico o el cinc.

Trastornos cutáneos: el origen de la dermatitis seborreica

Si bien es cierto que las causas reales todavía se desconocen, algunos especialistas relacionan la aparición de la afección con trastornos del sistema inmunitario o con la presencia de la levadura malassezia, que se encuentra en la fracción oleosa de la piel. La relación con esta levadura hace que muchos de los tratamientos también contengan antifúngicos, como el ketoconazol, en su fórmula.

En definitiva, la dermatitis seborreica puede prevenirse intentando regular las zonas más oleosas de la piel y, si ya ha hecho aparición, utilizando productos que contengan antiinflamatorios y antifúngicos.

Deja un comentario